Una sesión para seguir definiendo mi fotografía de coches
Después de un tiempo haciendo fotografía de coches, tuve la oportunidad de dedicar una sesión completa a este Renault Mégane RS Line, prácticamente recién salido del concesionario y propiedad de un buen amigo.
Además, fue la misma persona que tiempo atrás me abrió las puertas del CRT en el Circuito del Jarama, donde pude fotografiar en un entorno completamente diferente. El piloto Eduardo Alonso también tuvo mucho que ver en aquella experiencia, aunque esa es otra historia.
Este trabajo se convirtió en uno de los reportajes fotográficos más completos que había realizado hasta ese momento. Tener un coche así para mí durante aproximadamente una hora me permitió trabajar con bastante libertad y detenerme en detalles a los que hasta entonces quizá no había dedicado tanta atención.
Una sesión de fotografía de coches al atardecer
La sesión la hice por la tarde, aprovechando las últimas horas de luz. Buscaba una iluminación más suave que me permitiera trabajar tanto las vistas generales del coche como los detalles de la carrocería sin depender de una luz excesivamente dura.
Para este reportaje utilicé una Canon 6D Mark II, un Sigma 24-70mm f/2.8 y un filtro polarizador, especialmente útil para controlar los reflejos sobre la pintura y los cristales.
Durante la sesión fui alternando fotografías generales con planos más cerrados de los faros, las llantas, las líneas de la carrocería y el interior. También aproveché para probar perspectivas que tenía en mente pero que todavía estaba perfeccionando.
Precisamente por eso recuerdo este reportaje como uno de esos trabajos que me ayudaron a seguir definiendo mi forma de fotografiar coches.
Fotografiar hasta el último detalle
Una de las cosas que aprendí especialmente con este reportaje fue a no dar una sesión por terminada demasiado pronto. Tener un coche prácticamente nuevo y tiempo para trabajar con calma hizo que me fijara en muchos más detalles de los habituales.
Quería volver a casa sabiendo que no me faltaban las fotografías evidentes, pero tampoco aquellas que normalmente pueden pasar desapercibidas. Desde las vistas generales hasta pequeños elementos del interior; casi hasta la emisora que estaba puesta en la radio.
Aquella sesión reforzó una idea que después he aplicado muchas veces: si tengo el tiempo y la oportunidad, prefiero explorar un encuadre de más que echarlo de menos cuando ya estoy delante del ordenador.
Este Renault forma parte de mis proyectos de fotografía de coches, donde puedes ver otros reportajes realizados a vehículos muy diferentes.













