La historia detrás del Seat Córdoba
Este reportaje fotográfico del Seat Córdoba está dedicado a un coche muy especial, uno que ha acompañado a su dueña durante años en todo tipo de momentos. Con la llegada de una nueva etapa en su vida, quiso inmortalizar los recuerdos ligados a este coche que tanto significado tenía para ella.
Desde el principio tuve claro que no se trataba solo de fotografiar un vehículo. La intención era capturar todo lo que representaba, construir un recuerdo que estuviera a la altura de lo vivido. Poder formar parte de ese proceso fue, sin duda, algo especial.
Hay coches que van mucho más allá de su función, y este Seat Córdoba es uno de ellos. No es solo un medio de transporte, sino un compañero de vida, testigo silencioso de viajes, etapas y recuerdos que se van acumulando con el paso del tiempo.
Precisamente por eso, este reportaje no se planteó como una simple sesión fotográfica. La intención era trasladar esa carga emocional a las imágenes, respetando la historia del coche y todo lo que representa para su dueña.
Localización y planteamiento del reportaje
Con esa idea en mente, elegimos varias localizaciones en la sierra de Madrid, una zona que ofrece un entorno ideal para este tipo de reportajes fotográficos. El día acompañó, regalándonos una luz suave y unos paisajes teñidos de colores otoñales que contrastaban perfectamente con el rojo del Córdoba.
Ese equilibrio entre entorno y vehículo permitió construir una estética natural, sin artificios, donde el coche no destacaba por encima del paisaje, sino que formaba parte de él.
Un enfoque diferente durante la sesión
Durante la sesión también surgieron pequeños retos que terminaron formando parte del propio reportaje. Uno de ellos fue la realización de tomas en movimiento desde el maletero de un coche en marcha, una técnica que no había utilizado hasta ese momento.
A nivel práctico no fue especialmente cómodo, y además la luz empezaba a caer, pero precisamente esa situación aportó un punto más orgánico a las imágenes. El resultado fue muy natural, sin necesidad de recurrir a efectos de movimiento en postproducción.
El resultado del reportaje
Al final, más allá de las fotografías individuales, lo importante era el conjunto. Construir un reportaje fotográfico que no solo mostrase el coche, sino que fuese capaz de transmitir lo que ha significado durante todos estos años.
Un recuerdo que, con el paso del tiempo, siga teniendo el mismo valor que el primer día.
Equipo utilizado
A nivel técnico, el reportaje se realizó con una Canon 6D Mark II junto con tres objetivos que me permiten adaptarme a distintas situaciones durante la sesión:
- Canon 50mm f1.8 para detalles y desenfoques selectivos
- Canon 70-200mm f4 para tomas a distancia
- Sigma 24-70mm f2.8 con filtro CPL, el más utilizado durante la sesión
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