Este Porsche 996 Turbo Cabrio llegó delante de mi cámara a través de Collecting Cars, apenas unas semanas después de haber realizado para ellos el reportaje del Ariel Nomad 2 .
El planteamiento era similar: crear un reportaje suficientemente completo para presentar el coche ante posibles compradores, pero la experiencia no podía ser más diferente. Frente al carácter radical del Nomad, aquí tenía delante un Porsche extremadamente cuidado, terminado en Azul de Medianoche y conservado por su propietario con un nivel de atención que se hacía evidente prácticamente desde el primer momento.
Durante aproximadamente dos horas pude recorrer el coche con calma, fotografiarlo desde todos los ángulos y, al mismo tiempo, conocer a través de Jordi la pequeña historia que había detrás de esta unidad.
Un capricho que terminó convirtiéndose en una preocupación
Jordi había comprado el Porsche aproximadamente un año antes en Julia 911, especialista en Porsche en Barcelona.
Según me contó durante la sesión, allí lo habían tenido como coche de exposición. Cuando apareció la oportunidad de comprarlo decidió darse el capricho y llevárselo a casa, aunque durante ese año apenas llegó a recorrer unos 1.000 kilómetros con él.
Y precisamente ahí estaba parte de la paradoja.
El coche le gustaba, pero mantener algo en un estado tan cuidado también puede terminar condicionando la forma de disfrutarlo. Cada salida suponía estar pendiente de dónde dejarlo, quién se acercaba o cómo regresaría a casa. Una mano apoyada sobre el capó, marcas en las ventanillas o simplemente las inevitables huellas que deja la gente al acercarse a un coche así podían convertirse en una pequeña fuente de preocupación.
Jordi es especialmente meticuloso con estas cosas y, al final, aquello que había comprado para disfrutar empezó a exigirle más atención de la que quería dedicarle.
Por eso decidió venderlo.
Un Porsche 996 Turbo Cabrio que invitaba a mirar los detalles
Cuando empecé a fotografiarlo entendí bastante rápido esa forma de relacionarse con el coche.
No era únicamente que estuviera limpio. El estado general, el interior y multitud de pequeños detalles transmitían claramente que se había tratado con mucho cuidado.
El Azul de Medianoche tenía además bastante protagonismo. Dependiendo de cómo incidía la luz, la carrocería podía pasar de un azul claramente perceptible a tonos mucho más oscuros, casi negros. Durante el reportaje intenté aprovechar precisamente esos cambios sin alterar artificialmente la apariencia real del coche.
La documentación que acompañaba a la unidad también mostraba una configuración muy completa. Entre el equipamiento aparecen las llantas Turbo II de 18 pulgadas, el cambio manual de seis velocidades, los faros de xenón, el sistema PCM2 con navegación y el equipo de sonido Bose.
Pero fueron algunos detalles más pequeños los que mejor encajaban con la sensación que transmitía el coche al verlo de cerca: los escudos Porsche grabados en los reposacabezas, las molduras de acceso de acero inoxidable con anagrama, las salidas de escape también en acero inoxidable o los acabados en aluminio y cuero del pomo del cambio y del freno de mano.
No necesitaba convertir el reportaje en una ficha de equipamiento para que estos elementos tuvieran importancia. Formaban parte de la identidad de esta unidad y, sobre todo, ayudaban a entender por qué su propietario había llegado a cuidarla de una forma tan meticulosa.
Fotografiar para vender sin convertir el coche en una ficha técnica
Un reportaje para Collecting Cars tiene una parte inevitablemente documental.
Quien está valorando comprar un coche a distancia necesita poder recorrerlo visualmente: carrocería, llantas, interior, detalles, acabados y cualquier elemento que ayude a comprender cuál es su estado real.
Eso obliga a fotografiar muchas zonas que probablemente no incluiría con tanto detalle en un reportaje personal.
Pero precisamente ahí está una de las partes que más me interesan de este tipo de trabajos.
Documentar un coche de forma exhaustiva no significa que todas las imágenes tengan que limitarse a registrar información. También hay espacio para buscar fotografías en las que se entiendan mejor sus proporciones, su color o determinados rasgos que hacen reconocible al modelo.
Con este Porsche 996 Turbo Cabrio intenté mantener ese equilibrio durante toda la sesión: mostrar honestamente cómo estaba el coche y, al mismo tiempo, reservar algunas fotografías para transmitir la presencia que tenía cuando lo veía delante de mí.
La finalidad era ayudar a venderlo, pero sin perder de vista que seguía teniendo delante uno de esos coches que merece la pena detenerse a observar.
Dos horas alrededor de un coche que no veo todos los días
Esa parte también hizo que el reportaje fuera especialmente gratificante para mí.
Un 996 Turbo Cabrio no es precisamente un coche con el que me encuentre habitualmente. Hasta ahora lo había visto principalmente en exposiciones y eventos como Autopía, donde puedes acercarte, verlo durante unos minutos y continuar recorriendo el evento.
Tener uno delante de la cámara durante unas dos horas es bastante diferente.
Me permitió dedicar tiempo a detalles que normalmente pasan desapercibidos, moverme alrededor del coche con calma y observarlo de una forma distinta a cuando simplemente te cruzas con uno en una exposición.
Pero también pude hablar con Jordi.
Mientras avanzaba el reportaje me fue contando cómo había llegado el Porsche hasta él, lo poco que había podido utilizarlo durante ese año y por qué había acabado tomando la decisión de venderlo.
Su historia con el coche no había sido especialmente larga, pero tampoco necesitaba serlo para resultar interesante. De hecho, conocer esa relación entre alguien que había comprado un coche como capricho y que finalmente había decidido venderlo precisamente por lo mucho que se preocupaba por mantenerlo impecable hacía que muchas de las cosas que estaba fotografiando tuvieran más contexto.
Mi segundo reportaje para Collecting Cars
Este Porsche ha sido mi segundo trabajo para Collecting Cars, después del reportaje que realicé anteriormente al Ariel Nomad 2 .
Dos coches completamente diferentes y también dos experiencias muy distintas.
El Nomad fue descubrir un vehículo radical que prácticamente nunca había tenido ocasión de ver en persona. Con este Porsche ocurrió algo parecido desde otro punto de vista: era un modelo que conocía y que había visto en exposiciones, pero al que nunca había podido dedicar una sesión completa.
En ambos casos, además, los propietarios hicieron que el trabajo resultara especialmente agradable. Tanto Israel con el Nomad como Jordi con este Porsche estuvieron encantados de contarme la historia que habían tenido con sus coches mientras yo realizaba las fotografías.
Y probablemente esa sea una de las cosas que más estoy disfrutando de estos encargos.
Más allá de entregar las imágenes necesarias para una subasta, me están permitiendo pasar tiempo alrededor de coches poco habituales, conocerlos mucho mejor de lo que podría hacerlo en un evento y escuchar directamente a sus propietarios explicar qué relación han tenido con ellos.
Para alguien que disfruta fotografiando automóviles, resulta difícil separar esa experiencia del propio trabajo.
Fotografía para vender un coche especial
Cuando un coche tiene una configuración, un estado de conservación o una historia que lo diferencia de otros ejemplares, la forma de presentarlo también tiene importancia.
Un reportaje fotográfico completo permite enseñar el vehículo con transparencia, pero también poner en valor aquellos detalles que ayudan a entender qué unidad tiene delante el posible comprador.
En este caso, mi trabajo consistió precisamente en eso: documentar el Porsche de forma exhaustiva sin perder la personalidad de un 996 Turbo Cabrio especialmente cuidado.
Si necesitas preparar fotografías profesionales para anunciar o vender un vehículo, puedes consultar mi servicio de fotografía para vender un coche en Madrid .
El Porsche 996 Turbo Cabrio en Collecting Cars
Este reportaje fue realizado para preparar la publicación del vehículo en Collecting Cars. Puedes consultar el anuncio completo, conocer todos los detalles de la unidad y seguir el resultado de la subasta en el siguiente enlace.
Ver el Porsche 996 Turbo Cabrio en Collecting Cars →



















